Brasserie Le Jardin
4,5/5
(1681
avis
Google)
Restaurant vérifié
Prix moyen
40 €
Traditionnel
Restaurant
Ouvre à 12h00
Lundi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Mardi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Mercredi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Jeudi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Vendredi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Samedi
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
Dimanche
12:00 - 14:00
18:45 - 21:45
18:45 - 21:45
7 Av. du Général Giraud 51100 Reims, France
À propos du restaurant
Services et options
Bio
Options véganes
Options végétariennes
Terrasse extérieure
Salle privée
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4,5/5 (+ de 1 680 avis)
Decidimos celebrar mi cumpleaños aquí porque nos lo habían recomendado tanto por el ambiente como por la comida. Lamentablemente, no cumplió con las expectativas.
El primer inconveniente fue la escasa oferta para personas celíacas. La falta de variedad y de opciones adaptadas limitó mucho nuestra elección. La comida estaba correcta, pero no lo suficientemente destacable como para justificar volver únicamente por ella.
El servicio, por desgracia, fue el punto más flojo de la experiencia. Pedí una segunda copa que nunca llegó y, cuando nos sirvieron uno de los entrantes, el camarero ni siquiera supo decirnos qué plato era. Además, en varias ocasiones nos ofrecieron platos con gluten, lo que evidenció un preocupante desconocimiento del menú y de las restricciones alimentarias, obligándonos a modificar nuestra comanda varias veces.
La única nota positiva fue una camarera cuyo nombre, lamentablemente, no recuerdo. Fue amable, resolutiva y la única persona que realmente mostró interés en ayudarnos a encontrar alternativas seguras, haciendo todo lo posible por solucionar la situación.
Por último, entiendo perfectamente que el restaurante tenga una hora de cierre, pero resulta muy desagradable que, mientras los clientes aún están cenando, el personal empiece a recoger, mover carros y apilar platos y copas. El ambiente pasó de ser agradable a convertirse en un constante ruido de vajilla y limpieza, lo que terminó por arruinar el final de una cena que, además, era una ocasión especial.
En definitiva, esperaba una experiencia memorable para celebrar mi cumpleaños y, desafortunadamente, salí con una sensación de decepción.